Dices que te estoy haciendo daño, que con el paso de los años me estoy haciendo más cruel. Nunca creí que te vería remendando mis heridas con jirones de tu piel.
Me has enseñado tú... tu has sido mi maestro para hacer sufrir. Si alguna vez fui mala, lo aprendí de tí. No digas que no entiendes cómo puedo ser así; si te estoy haciendo daño, lo aprendí de ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario