No me llames princesa, llámame enana.
No me regales flores, sólo besos por las mañanas.
No te afeites, déjate barba.
No te pongas celoso y mira tú también a otras fulanas.
No dejes de beber, llévame a casa borracha.
No me invites a caviar, ponme unas buenas patatas bravas.
No grites cuando me ponga tonta, deja que haga el idiota.
No me cantes al oído, susúrrame a la espalda.
No dejes de recordarme que me deje de chorradas
porque a estas alturas ambos sabemos que no existen los cuentos de hadas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario