Me encanta sentirme arropada por mis amigos en momentos de tensión. Creo que es una de las mejores sensaciones que puede provocar una persona a otra.
Por ejemplo, ese momento en el que un amigo hace lo que sea porque no te cruces con una persona determinada, que se pone entre la persona y tú para evitar cualquier tipo de contacto. Ese tipo de amigo que tiene más ganas de partir la cara a esa persona que tú y aún así evita por todos sus medios que lo hagas pero aprovecha para meter hombro a la que pasa, como si no fuera con él la fiesta, destruyendo barbies de discoteca.
¿Sabes el cariño que se siente cuando al tiempo te dice "bueno, en realidad aquel día le estampé a la que pasaba"? Te entra la risa tonta y, aunque sea de mala persona, te hace gracia la situación. No por el golpe, sino porque notas el amor de tu amigo por ti.
En esa línea también hay amigos que, si no les provocan, no actúan pero que como te toquen un pelo... son los primeros en saltar a defenderte. Y lo sabes, no hace falta que se dé la situación, porque tú ya lo ves en sus caras y comentarios diarios.
Luego están los amigos que te piden como favor que te valores, porque hasta que no lo hagas la gente no lo hará por ti. Esos que están hartos de que te dejes pisotear por gente egoísta que piensa que haciéndote estar mal van a estar ellos bien. Este tipo de amigo puede ser compatible con el anterior, pero se enfoca más al discurso convincente, a hacerte saber lo que vales con palabras y abrazos.
A parte tenemos los amigos que están, que ayudan estando, no hace falta hablar,
sólo están. Si tienen que coger un tren e ir a verte lo hacen, si tienen que llevarte de fiesta a su pueblo para que olvides todo, te llevan. Eso sí, cuidado si desapareces un segundo y como se te acerque algún sitio molestando... rescate. Son esos con los que hablas, pero hacen más con actos que con charlas.
También hay personas que quizás no lleguen a la categoría de amigos pero que te ayudan igualmente. Y puede que sea transitorio, pero también se les ve cierto cariño en los ojos cuando te preguntan qué tal. No todos los amigos son para siempre, y estas personas que están entre los amigos y los conocidos seguramente desaparezcan al acabar una etapa, pero se van habiendo cumplido su función: hacerte los días más amenos.
Está claro que el ser un humano es un ser social, que necesita de los demás para ser feliz. Supongo que después habrá niveles, yo soy de las que necesita mucho a su gente, aunque a veces no lo demuestre. Yo necesito sentirme arropada y querida a la vez que arropo y quiero. Soy de esas personas que entiende las diferencias entre amigos y no amigos, pero no por ello minusvalora a los "no amigos", ya que ellos también pueden enseñarte mucho de la vida.
Para mi los mejores momentos en la vida son aquellos en los que alguien demuestra a otro alguien un sentimiento, el que sea, pero positivo. Con positivo no me refiero solamente a la felicidad, el cariño, etc. también puede ser tristeza o dolor. Que sí, no son positivos en sí, pero el hecho de mostrárselos a la otra persona implica confianza y eso, eso es lo más positivo que una persona puede transmitirte jamás.
Y sobre si existen los amigos para siempre o no... ¿qué más da? ¿no nos hacen felices cuando están? disfrútalos mientras puedas, ojalá sea toda la vida, pero si no lo es, habrán dejado huella en tu forma de ser y eso sí que es eterno.


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