"Conseguirás lo que quieres cuando dejes de inventar excusas sobre por qué no lo tienes"

martes, 31 de julio de 2012

Los 20

Convertir la sensación de libertad en algo cotidiano. Sentir que no existe lo imposible. ¿Imposible? Si tienes 20, ni siquiera sabes lo que significa esa palabra.


Vivir en un verano interminable. Sacar partido a cada minuto de sol... o de lluvia. No necesitas reloj.  Tu tiempo es para ti...
para los amigos... para el amor.

Por la infancia sé lo que es felicidad.

No sé qué decir, nunca creí en Dios. Soy fruto de un cuento que escribió mi padre, mi madre lo cantó. 


Por los libros que sostuve me mantengo, por remar junto a mi gente soy verdad. 


En esta vida vi salir del agua mil delfines, rezar a dioses que no existen pero matan a gente. 


He aprendido a perder, he visto la luna en Montmartre, he visto a una niña que es madre, he visto a un hombre que es mujer. 

He visto cómo al llover casi a diario nace un verde. Sobre el asfalto he visto gente que ha caído por volar. 

jueves, 26 de julio de 2012

Ella no es perfecta


Ella no es perfecta. Tú tampoco lo eres, y vosotros dos nunca seréis perfectos. Pero si ella puede hacerte reír al menos una vez, te hace pensar dos veces, si admite ser humana y cometer errores, no la dejes ir y dale lo mejor de ti. Ella no va a recitarte poesía, no está pensando en ti en todo momento, pero te dará una parte de ella que sabe que podrías romper. No la lastimes, no la cambies, y no esperes de ella más de lo que puede darte. No analices. Sonríe cuando te haga feliz, grita cuando te haga enojar y extráñala cuando no esté. Ama con todo tu ser cuando recibas su amor. Porque no existen las chicas perfectas, pero siempre habrá una chica que es perfecta para ti.
Bob Marley

miércoles, 25 de julio de 2012

Mi abuela es una épica

Siempre pensé que la mujer más fuerte que conocía era mi madre, pero con los años he visto que hay alguien aún más valiente, si cabe. Mi abuela.

No porque mi madre no sea una de las personas que más he visto luchar por seguir adelante, sino porque mi abuela es una épica. Mi abuela ha aguantado la inaguantable y a pesar de ello, nunca se ha considerado desgraciada. Ella ha luchado por sus hijos, por sus nietos, por toda la familia. Es nuestro pilar. 

Lo mejor de todo es que ella es de estas abuelas con la mente abierta.  
- Cuando las nietas se casen...
- ¿Estas? No, estas no se van a casar.
- ¿Por qué?
- Porque tienen que vivir a su aire. 

Porque si algo nos repite... es que nunca, jamás, tengamos que depender de nadie en la vida. 

También es de estas abuelas que miran, observan, escuchan y cuando llega el momento menos esperado, hablan: "Hija, te valoras muy poco, tienes que confiar más en ti". Una abuela sabia, vamos.

Confía tanto en que tenemos potencial para cualquier cosa que cuando escucha las noticias sobre política, crisis y recortes se enfada porque esos personajes no nos van a dejar tener la vida que merecemos.

A sus 80 y tantos años está un poco cansada ya pero ojalá cuando yo tenga esa edad tenga la cabeza como la tiene ella, sea tan presumida como lo es y tenga un sentido del humor como el suyo.

Ah, ¿he dicho que es artista? ¿No? Hace cuadros, nos decora la casa, yo tengo el más bonito: Terraza de café por la noche, de Van Gogh. Mi favorito. También hace pulseras, anillos, collares, broches, pendientes, pero no es creáis con son chapuceros, no. Por supuesto, cualquier arreglo en la ropa o disfraz para carnaval los hace a la perfección, para eso fue modista toda su vida.

Sé que por mucho que os cuente... no puedo representaros realmente lo genial que es mi abuela. Pero espero haber conseguido que os hagáis una pequeña idea.

Admitamoslo, sin las abuelas el mundo sería un lugar (aún) peor

viernes, 20 de julio de 2012

Deja que te hable de mis sueños

He llegado a la conclusión de que los sueños no son una meta que sólo cuando llegas a ella te sientes realizado. Ahora pienso que los sueños tienen más utilidad antes de cumplirlos que al ser alcanzados. De hecho, cuando llega el momento de dar el paso y empezar a realizarlos nos entra miedo, los obstáculos que antes nos impedían actuar ya no existen y es hora de lanzarse a la piscina. Es en ese punto en el que mucha gente se echa hacia atrás inventándo nuevos obstáculos. Y no es que no quieran y crean en esa meta, simplemente es que a todos nos da miedo los cambios y al fin y al cabo un sueño es eso, un cambio.

Lo mejor de todo es que no condeno esa actitud, porque quizás esas personas no lleguen a hacer realidad su sueño, pero lo tienen ahí para usarlo siempre que quieran. Al final no deja de ser útil en el día a día, cuando todo se nos desmorona y recurrimos a evadirnos un poco de la realidad y pensar en nosotros mismos.

También me he dado cuenta, que cuando tenemos un sueño y nos imaginamos cumpliéndolo siempre pensamos que vamos a estar bien, psicológicamente estables, felices, llenos de alegría, con una vida tranquila y genial. Pero a veces pasa que los sueños llegan y no nos enteramos porque no tenemos esa vida tranquila y feliz. Entonces te plantas con un sueño cumplido, pero infeliz. A veces pasa.

Por eso pienso que es más importante el bienestar personal y la estabilidad emocional durante el camino a los sueños que el simple hecho de alcanzarlos.

jueves, 19 de julio de 2012

Tu vida es ahora un lienzo blanco, dibujale el paisaje que tú quieras

Ahora que ese idiota ya se fue, ahora que termina la mentira, ahora es el momento de escapar de tu lamento y de dar la bienvenida a tu vida. 

Y volver a vivir mirando pa ti, volver a sentirte to guapa, hacer lo que quieras entrar o salir, sin nadie colgado a tu espalda, quien quiera quererte tendrá que saber, que tú vales mas que la Alhambra, que ya se acabó el vivir para nadie, que nadie merece tus lagrimas.

Sacúdete el dolor mira pa' lante, detrás tan sólo quedan telarañas, tú eres una diosa, tú eres poderosa, y ahora es infinita tu mirada, que ahora que ese idiota ya se fue, abre las ventanas que entre el aire, ya se acabo el "no puedo", con tu voz parecen ruegos, ¡volverás a ser princesa de los mares!

sábado, 14 de julio de 2012

A mi maestra

La primera semana la pasé llorando en tus brazos mientras el resto de compañeros nos miraban, o eso tengo entendido. Pero yo no lo recuerdo, solo recuerdo momentos puntuales, todos ellos felices.

Almorzábamos en clase y después salíamos al patio. En el patio jugábamos a "gueopardos", papás y mamás, movíamos las ruedas esparcidas por el patio, íbamos a los columpios o cogíamos lombrices, conducíamos el autobús hasta Zaragoza y veíamos como dos de nuestra clase se daban besitos mientras los contaban. Cuando sonaba el timbre chillábamos e íbamos corriendo a la fila.

Tú siempre ibas perfecta, tu bata sin arrugas, tu pelo sin moverse a pesar del trabajo que te dábamos, el pintalabios rojo que a veces también te pintaba los dientes, tu colonia, esos pendientes tan llamativos y esa sonrisa tan... de maestra.

En clase teníamos punzones, y cómo cansaba la mano... Pinturas en botes enormes que olían genial, animalitos de plástico, láminas pegadas por toda la clase, el tren con los días de la semana y el nombre del maquinista, la tarta de cumpleaños con todas nuestras fotos, cuentos en un rincón, un armario para los abrigos, el suelo con las figuras de cada uno marcadas con cinta roja, las mesas verdes y las sillas pequeñitas, la pizarra de tiza con la fecha que cambiabas todos los días,... Aquello era un palacio.

Un día, cerca de las vacaciones de Navidad, unos cuantos acordamos hacernos los dormidos para no salir al patio con ese frío. Cuando los compañeros y tú os fuisteis, cogimos nuestras panderetas y dimos vueltas por toda la clase. Al volver, nos hicimos los dormidos de nuevo. 

Y aquel día que cazamos mariposas con las manos, fuimos a enseñártela como un tesoro y al abrir las manos... la mariposa escapó, no sin antes pringarnos las manos.

Las chicas siempre nos preguntábamos cómo podías cruzar las piernas tan fácilmente cuando te sentabas e intentábamos imitarte, pero claro, sin éxito. Ojalá nos quedásemos toda la vida con esa curiosidad de la infancia, con los pequeños detalles de todo, sería un mundo mejor.
Las fiestas del colegio eran lo mejor. Venía Gorgorito, pintábamos con los dedos en la calle, había música, papás y mamás, globos, disfraces,... que vida más feliz.

Crecimos y pasamos al deseado patio de los mayores pero a pesar de ello... nada más verte íbamos corriendo a abrazarte. Conforme fueron pasando los años, los abrazos eran menos y la avalancha de niños corriendo hacia ti se fue reduciendo.

Después llegó tu jubilación, nosotros ya íbamos a 6º de Primaria y tú te ibas del colegio después de 25 años en él. Era el día de la Paz, tú viste el espectáculo  en el patio desde la clase más cercana y vi como llorabas.

Seis años después cuando tuve que elegir qué estudiar, no lo dudé. Quizá fue esa sonrisa cuando estabas con tus pequeños y ese llanto al final de tu carrera lo que hizo que yo quiera ser maestra, como tú.


Supongo que a pesar de todo lo que pueda aprender estos años en la carrera, no habrá mejor aprendizaje que el recuerdo de tu entusiasmo día tras día.

... y lo mejor de todo, cada vez que nos vemos aún nos abrazamos como el primer día de colegio.




martes, 10 de julio de 2012

Canción sin melodía, Ivan Ferreiro


Ella quiere salvar el planeta
y él quiere que el mundo se gobierne solo.
Ella vuela en bicicleta
y él la llama desde un taxi.
Ella es una diosa
y él es un cometa.
Ella vive en todo el mundo
y él ve el mundo por la tele.
Ella duerme por las noches
y no recuerda lo que sueña.
Él sueña con dormir cuando ella duerme
y sueña con soñar lo que ella sueña.
Ella es la esperanza de la humanidad
y él es lo que queda cuando ya no queda nada.
Él escribe mientras ella duerme.
Ella duerme y sueña aunque no se acuerde.
Él fuma y obedece, ella habla y resplandece.
Ella nunca se rinde.
Él tampoco.
Ella sonríe y devora la vida,
él devora la vida y sonríe.
Ella siempre mira hacia delante,
él jamás mira hacia atrás.
Ella canta desnuda una canción
y él la mira y se relame.
Él se pierde entre su pelo,
ella se abraza fuerte y dice:
“Que las noches con sus lunas y las lunas con sus huesos nos secuestren a los dos.
Que las lluvias y los soles y las hojas en el suelo  nos encuentren a los dos.
Que los años y el presente nos sorprendan a los dos……”
Ella duerme muy temprano,
él la mira y piensa:
“Ojalá estés soñando conmigo…”

sábado, 7 de julio de 2012

Felicidad, dónde te metes

Yo antes era de esas personas felices, no por tener mucho, sino porque lo que tenía lo sabía apreciar. Veía los libros de autoayuda sobre cómo llegar a la felicidad y sabía que no eran para mí, porque yo tenía mi propia receta para ser feliz y siempre pensé que la felicidad no era la meta, sino el camino.
Ahora es distinto, busco la felicidad por cada rincón de mi habitación y no queda nada. Saco la receta que tantas veces he preparado pero es como si hubiera olvidado hacerla. Intentos fallidos una y otra vez. Pero es que ahora  es diferente, la receta no funciona sin un nuevo ingrediente: el tiempo. 

miércoles, 4 de julio de 2012

Para siempre

La habitación ya no huele a semen y a felicidad, ya no cabía el mar dentro de tu cama, ahora de noche el silencio nos mata de ruido.

La vida a veces escuece como un disco de Damien Rice, queda el recuerdo de tu cara en la almohada pero un tsunami se llevo aquellos que fuimos para siempre.

Los hijos que no tendremos, hoy volvieron a protestar. En el amor siempre hay uno que quiere al otro mucho más. Cómo se puede ser fuerte sin saber bien lo que es llorar.

Nada quema más que el fuego cuando se acaba de apagar.

Algo más

Únicamente los niños saben lo que buscan.
Pierden el tiempo con una muñeca de trapo que viene a ser lo más importante para ellos y si se la quitan lloran.

martes, 3 de julio de 2012

Volarás. volaré


Ya no queda mucho que yo pueda darte, nuestro tiempo compartido se acabó.
Sólo quiero regalarte estas alas, un abrazo, un beso y un adiós.

Volarás, volarás, volarás... por el cielo infinito volarás. Todo lo que aprendiste siempre debes recordar y no olvides que tu nido queda aquí.

Volaré, volaré, volaré... por el cielo infinito volaré. Tengo tiempo, tengo alas, tengo fuerza y tengo ganas, y, por eso, volaré.

Ahora sí, llegó el momento, sube a la rama más alta que encuentres. Mira el cielo, es todo tuyo. Cuando abras tus alas sabrás que ya puedes volar. Y recuerda siempre, si algún día te sorprende la tormenta vuelve al nido, te estaré esperando.


San Román 2012