Todas las mañanas al salir el sol ella se sorprende: aún le queda amor. Muchas noches llora, sabe bien por qué: escogió la historia de estar siempre junto a él.
Pero esa mañana algo es especial, se regala un beso y hace tanto tiempo ya... que empieza a volar, a volar sobre campos de conciencia; y empieza a volar, a volar, alejándose del miedo; empieza a volar, a volar, a decirle a todo el mundo: "hoy lo admito, he caído, pero vengo decidida a remontar el vuelo".
Desplegar las alas siempre va a doler, ¡mira! es el precio que se paga por crecer
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